"Sobre la Situación de los Derechos Humanos en Chiapas 2008"[PDF], es un balance anual producido por Frayba, les presento algunas notas textuales que me parecieron interesantes.
IntroducciónMe parece muy interesante que mencionan la criminalización del descontento social (Estilo Atenco). De esta manera se sofoca sistemáticamente la posibilidad de exigir, creando a la vez más descontento.
Vemos que la represión del Estado va dirigida, sistemáticamente, contra las personas, los pueblos y las organizaciones que se atreven a exigir el respeto, a sus derechos con paz, justicia y dignidad.
Tierra y Territorio (Cap 1)
Los gobiernos en sus tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), junto con los intereses económicos de inversionistas nacionales e internacionales, con el afán de obtener la mayor ganancia posible a costa de la explotación a los pueblos indígenas y campesinos, depredan los recursos naturales generando lastres, representados en la extrema pobreza, en la exclusión y marginación social.
Criminalizar el descontento social (Cap 2)
El gobierno mexicano pretende controlar el descontento social mediante la compra de dirigentes de organizaciones y la aportación de recursos a través de programas sociales para inhibir la movilización social y generar dependencia y subordinación de la población excluida. Si organizaciones y movimientos no acceden a las prebendas y condiciones del gobierno, el procedimiento, que este Centro ha documentado, es la implementación de los mecanismos de represión - políticos, económicos, judiciales y mediáticos – y el uso desproporcionado y abusivo de las fuerzas policíacas y militares que justifican su acción para “salvaguardar el Estado de Derecho y la Paz Social”.
La estrategia contrainsurgente en Chiapas (Cap 3)
Los manuales de contrainsurgencia desarrollados por la Sedena son vigentes y se siguen aplicando en la zona de conflicto: “Plan de Campaña Chiapas 94”, "Chiapas 2000", donde se plantea una nueva estrategia a seguir en torno al conflicto armado en Chiapas no resuelto. Después de quince años del levantamiento del EZLN todo parece irse cumpliendo cabalmente conforme a lo establecido por los manuales para combatir a la insurgencia, tal como lo han venido denunciando los pueblos y comunidades que habitan en la llamada zona gris.
...
Chiapas sigue siendo uno de los estados más militarizado del país, donde se ubican el mayor número de campamentos militares sobre todo en las comunidades indígenas y zona de influencia del EZLN.
Memoria histórica. Crímenes de lesa humanidad en Chiapas: Una política de Estado (Cap 4)
Somos testigos de de la poca seriedad y falta de voluntad del Estado Mexicano para responder a las demandas que las personas y la sociedad en su conjunto exigen: Verdad, Justicia, Reparación del Daño, medidas de No Repetición.
Conclusiones generales:
Las acciones por parte de la población y la propia organización para defender sus derechos, pero también su consecuente represión, están contemplados en los mismos planes económicos capitalistas, pues traen consigo reformas legislativas que derivan, en algunos casos, en leyes que se suavizan para que los inversionistas exploten los recursos, violando con ello los derechos laborales, al medio ambiente y el territorio de los pueblos indígenas. Al mismo tiempo se endurecen contra el resto de la población, particularmente para quienes puedan oponerse a dichos planes, y así se eleva a rango constitucional la figura del arraigo y se conceden facultades excesivas al Ministerio Público para que en el abuso de la figura del delito de “Delincuencia Organizada,” se persiga y castigue, otra vez “legalmente,” a la población movilizada y organizada que disiente de las políticas neoliberales y de quienes pretenden imponerla, en este caso, el gobierno mexicano.
La violencia que el sistema capitalista causa a la población, provoca a su vez, que crezca la conciencia de luchar, resultado de la misma indignación ante la injusticia sistemática. También, cada vez es más evidente que “el Estado mexicano” funciona para sostener a unas pocas personas en el goce de sus privilegios y en el acaparamiento de las riquezas a cambio de mantener a la mayoría de la población en una situación de pobreza extrema. Queda claro, también, que quienes poseen los privilegios no están dispuestos a cederlos y los defenderán haciendo uso de todos sus instrumentos e infraestructura que les otorga el “Estado” y el trillado “estado de derecho.”
Existe una sensación de colusión entre los tres poderes, los cuales trabajan para proteger sus propios intereses y de algunos otros. La pacificación del territorio se hace al estilo porfirista, ya sea comprando o reprimiendo dirigentes. El sistema capitalista es violento, pero no me parece que se pueda relacionar directamente con la manera en que el Estado está utilizando la violencia.
Más información
Frayba es una organización civil sin fines de lucro. En sus palabras:
Trabajamos por la defensa y promoción de los Derechos Humanos, especialmente de los Pueblos y comunidades indígenas en el estado de Chiapas, México.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada