Según Alessandrini, una de las principales causas, sino es que la primera del engaño matrimonial es el descuido que la mujer le tiene al marido, provocado por la llegada de los hijos y, con ellos, de más obligaciones y responsabilidades.
“Sin saberlo, ella es la primera en sembrar la semillita de la infidelidad, y se encarga día a día de regarla y cuidarla con base en su olvido y despreocupación por su pareja, quien resignado, se convierte en una máquina que vive para trabajar.
En algo sí tiene razón la autora de la nota:
¿Bueno? ¿Malo? ¿Qué es, después de todo? la respuesta depende de cada culturaEn una sociedad machista es normal pensar en que el hombre tenga aventuras, varios matrimonios simultáneos y sobre todo que la culpa sea de la mujer y las consecuencias las sufran otros y no el hombre:
Pero no termina ahí:“Además están los hijos, que no tienen la culpa, pero que la terminan pagando.
¿Existe información para sustentar que los niños que experimentaron este tipo de situaciones crezcan como hombres violentos? No.Las consecuencias suelen ser terribles, pueden crecer como hombres violentos que repiten patrones o terminar en una casa hogar porque los padres no llegan a un acuerdo legal”, concluye.
¿Si los padres no llegan a un acuerdo, los niños terminan en una casa hogar? tampoco.


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